Método formación - acción en el desarrollo de competencias profesionales
Miguel Bustamante U.
Resumen
Este documento describe la lógica conceptual y los dispositivos con los que se pone en aplicación la metodología de Formación - Acción para la formación profesional basada en competencias, haciendo hincapié en el equipo docente y en el apoyo de profesionales asesores – tutores de terreno, así como en la serie de documentos de capitalización a través de los cuales se documenta y se sostiene la metodología.
La metodología de Formación – Acción ha cobrado gran importancia en los últimos tiempos debido a que concilia las exigencias vinculadas a la adquisición de competencias por parte de los profesionales con las exigencias de la producción de servicios en sus propios desempeños. Entre sus principales ventajas se puede mencionar: a) economía de tiempo y de medios en relación con las formaciones tradicionales; b) adquisición de conocimientos y capacidades directamente vinculadas con las prácticas profesionales y, c) capacidad de desarrollar competencias colectivas necesarias para el buen funcionamiento de la organización.
En el desarrollo de competencias complejas, tales como las de dirección, toma de decisiones y gestión de los cambios, entre otras, la metodología de la Formación - Acción permite que éstas sean adquiridas por medio de la reflexión, por un lado vinculada estrechamente con las experiencias concretas de trabajo, por otra, a través del análisis de la representación que cada profesional realiza de su propio desempeño. Especial relevancia cobra en este proceso la motivación que genera la posibilidad que vislumbran los profesionales sujetos de la formación de ocupar a futuro funciones directivas relevantes. Por un lado porque son valoradas socialmente y por la oportunidad que supone, desde el punto de vista profesional, enfrentar nuevos y desafiantes cometidos que puedan resultar estimulantes, señeros y trascendentes.
La metodología de Formación – Acción ha cobrado gran importancia en los últimos tiempos debido a que concilia las exigencias vinculadas a la adquisición de competencias por parte de los profesionales con las exigencias de la producción de servicios en sus propios desempeños. Entre sus principales ventajas se puede mencionar: a) economía de tiempo y de medios en relación con las formaciones tradicionales; b) adquisición de conocimientos y capacidades directamente vinculadas con las prácticas profesionales y, c) capacidad de desarrollar competencias colectivas necesarias para el buen funcionamiento de la organización.
En el desarrollo de competencias complejas, tales como las de dirección, toma de decisiones y gestión de los cambios, entre otras, la metodología de la Formación - Acción permite que éstas sean adquiridas por medio de la reflexión, por un lado vinculada estrechamente con las experiencias concretas de trabajo, por otra, a través del análisis de la representación que cada profesional realiza de su propio desempeño. Especial relevancia cobra en este proceso la motivación que genera la posibilidad que vislumbran los profesionales sujetos de la formación de ocupar a futuro funciones directivas relevantes. Por un lado porque son valoradas socialmente y por la oportunidad que supone, desde el punto de vista profesional, enfrentar nuevos y desafiantes cometidos que puedan resultar estimulantes, señeros y trascendentes.
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